Gisela Soley, la gran sensación del fin de semana en Alquezar nos desvela como sintió las emociones que durante 102 kilómetros la acompañaron parea llevarse una brillante victoria final. La vencedora del gran Trail del Aneto en 2014 ha mantenido durante este 2015 una gran temporada que la han llevado al podium en varias pruebas de larga distancia. Estamos ante el despegue de una gran corredora que nos contaba de primera mano como vivió la carrera:

sol

 

“El año pasado había corrido la prueba de 38 km aquí en Guara y era lo único que conocía del recorrido. Eso sí, había escuchado que era una ultra en la que se podía correr bastante, cosa que a mí particularmente no me resulta demasiado atractiva, porque no llevo muchos kilómetros este año. Aún así por las fotos que había visto me parecía un recorrido espectacular.

En la salida me encuentro con varios amigos y nos deseamos lo mejor para la que nos espera. Empieza la cuenta atrás y no puedo evitar emocionarme. Durante los primeros 14 km en los que pasas por Asque y vuelves a Alquézar por las pasarelas del Vero tengo muy buenas sensaciones. Sigo avanzando ya de día, encarando creo la subida más dura de toda el recorrido hasta el Collado de las Almunias y a partir de ahí hacia lo alto de una cresta para bajar hasta Rodellar. Recuerdo esta bajada porque me parece bastante técnica. A partir de aquí empieza el tramo más espectacular, que discurre por el barranco de Mascún y pasas por algunos pueblos abandonados. Disfruto mucho durante la segunda mitad de la carrera. Fue fantástico el recibimiento en el avituallamiento de Las Bellostas, donde estaba la gente del Club Montañeros de Aragón Barbastro. Una vez pasado este pueblo, queda algo de subida más llevadera y con terreno no tan pedregoso, lo que se agradece. A partir del Collado de Pedro Buil sigo restando kilómetros hasta el Mesón de Sevil, y a partir de ahí que ya sólo quedaban unos 20 kms intento trotar a ritmo cómodo. Comparto estos últimos kms con dos corredores con los que llevo un mismo ritmo y la verdad es que este tramo se me pasa volando. Cuando ya bajábamos hacia Alquézar me sorprendió no ver la Colegiata iluminada, pero se escuchaban las campanas. La llegada a meta fue muy emocionante, esos últimos metros siempre me resultan especiales, y da igual la posición en la que llego, pues al final pienso que lo que importa es que he llegado hasta allí y he podido disfrutar. Mi objetivo aquí era claro! obtener los puntos que me faltaban para poder inscribirme al Ultra Trail del Mont Blanc del año que viene, y ya los tengo!

Fue un gran día. Hemos tenido suerte con el tiempo que ha hecho, ideal para correr. Destacar lo bien que la gente de los avituallamientos ha recibido a los corredores y el ambiente de Alquézar. Y me gustaría felicitar a la organización que creo que han hecho un gran esfuerzo para que todos los corredores pudiéramos disfrutar al máximo durante todo el fin de semana.”