jordi

El pasado fin de semana del 31 de Octubre tuvo lugar la primera edición de una carrera de esas de cuidado. Y esto lo decimos porque el cuidado con el que había que afrontarla era mucho, quizás demasiado para este tipo de eventos pero afortunadamente ya somos mayorcitos pa saber donde nos metemos. Si queríamos una pócima con los ingredientes del vértigo, el compromiso con el estilo alpino y la mayor de las concentraciones de nuestros sentidos ya tenemos la carrera emulando a ese puñado de corredores que abanderaron la pura esencia de este deporte en las carreras hace 25 años cuando encadenaron el Mont Blanc y el Monte Rosa y cuyas leyendas Pep Ollé y Mateo Pellin participaron en la implantación de cuerdas para asegurar con cuerdas el sector de la Cresta de les Marhiverns.

Si bien, la organización en meticuloso control se encargó de que la aptitud de los corredores fuese la adecuada debido a que los 70km y 6800 positivos encerraban un sinfin de crestas, canales de hielo puro con abismos mortales y una vía ferrata endemoniada que había que atravesar de noche. Un infierno entretenido de los que nos gustan. Para ello y al igual que en otros eventos de estas características, a los corredores se les obligaba a llevar, frontal, arnés y mosquetones y 60cm de cuerda al menos.

A la medianoche del 31 de Octubre se daban cita “solo” 37 valientes en la salida del Refugio de Estanis de Pera que le echaban arrestos para enfrentarse a la bestia y es que este tipo de pruebas no están hechas para cualquiera. Se trataba de afrontar en menos de 24 horas la ascensión a las 7 cumbres por encima de 2900 metros de Andorra. Casi nada. 

meta

El corredor vasco de la selección de Euskadi, Jokin Lizeaga fue el más rápido en completar el recorrido empleando para ello 14h48m seguido del francés  Nicolas D,Armaillacq 15h37m y del británico Andy Simonds 16h11m

 La potente corredora vasca del Ostruka, Sonia Regueiro logró desafiar a la bestia y cruzar la meta del refugio de Coma Pedrosa en 21h51m y ser la vencedora de esta Scott Els 2900 Alpine Run.

Ayer tarde hablábamos con Jokin Lizeaga y nos contaba que “estaba contento, que la carrera se las tenía, que era peligrosa pero que estuvo a gusto, que se encontró bien y le había dejao un buen sabor de boca”

Ander Cangas y Sonia Regueiro,pareja de contrastada calidad en las carreras de montaña y en el mundo del alpinismo extremo nos dejaban el impresionante legado de como vivieron esta experiencia Unica, Sin duda un relatoi de aventuras fantástico y de obligada lectura

Crónica de Ander Cangas y Sonia Regueiro.

6h que separan nuestra casa de Vitoria hasta Andorra, durante las cuales soñamos con la posibilidad de vivir una experiencia enriquecedora entre montañas y amantes de las montañas. Sabemos que será una carrera diferente, sabemos que dormiremos en un refugio de montaña junto el resto de los participantes, sabemos que seremos pocos, muy pocos, sabemos que tendremos una ferrata nocturna, sabemos que habrá una arista que nos acelerará el corazón sin necesidad de ir corriendo… pero lo que no sabemos es que esta espectacular prueba marcará un antes y un después en nuestra visión deportiva. Afortunadamente, volveremos a casa emocionados como niños porque el sueño se ha cumplido. Muchas gracias a tod@s los que de una manera u otra habéis hecho posible que vivamos esta experiencia inolvidable, de corazón.

Al levantarnos en Andorra, la rutina de siempre, vamos a recoger el dorsal e informarnos de la meteorología, material obligatorio etc.

Primera sorpresa: n

No hay colas, ni ruido, ni alboroto, no hay chips, no hay dorsal… solamente hay que dejar la mochila que nos llevarán al refugio y quedamos a las 11:00 para ir caminando como un grupo de amigos en una mañana montañera.

Segunda sorpresa: El refugio es pequeño y acogedor, el trato recibido es inmejorable y se crea un ambiente muy familiar y de confianza muy agradable. Después de descansar un rato…

Tercera sorpresa: Las diapositivas de la “charla técnica” no cuentan kms ni desniveles, sino que, nos enseñan la belleza de estas montañas Andorranas y Matt nos trasmite el sentimiento de la prueba, enlazar las 7 cumbres más altas de Andorra.

Llegará el memento de la salida, un sinfín de estrellas nos iluminan. Nos deseamos suerte unos a otros, cruzamos nerviosas miradas entre todos, cada uno con sus pensamientos pero todos con uno común: vivir una experiencia en la montaña, disfrutando y respetándola al máximo. Sabemos que no va ha ser fácil llegar a la meta, pero todos los obstáculos que surjan en el camino reforzarán nuestra alma. Y esto es lo que hemos venido a buscar.

Sonia Regueiro:

No he podido dormir nada desde que hemos llegado al refugio, pero no me importa, porque el motivo ha sido que estaba ilusionada y emocionada, hablando y conociendo al resto de participantes… Hacía mucho tiempo que no me sentía así antes de una prueba.

La tarde en el refugio Estanys dela Pera fue tranquila, el refugio esta enclavado en un lugar precioso. Tanto la comida como la cena parecía que había sido recomendado por un nutricionista deportivo, buenas y ricas cantidades de hidratos con proteína.

Y así, sin más, sin cohetes ni música a todo volumen salimos a vivir la vida por las montañas de Andorra. Llegaré con relativa facilidad hasta la vía ferrata.

sonia

Disfrutaré como una niña pequeña de la vía y sus desplomes entretenidos. Embriaga por el silencio y la oscuridad de la noche, al ver a lo lejos las luces del pueblo allá abajo la montaña me adoptará. Más tarde vendrán los pasos de hielo, las aristas, las canales, las trepadas… no tengo palabras para describir el recorrido, por favor ir a vivirlo por vosotros mismos!!

 

Prácticamente durante toda la prueba voy sola, pero no me encuentro sola, sino que sólo estoy un poco lejos de las personas y así me encuentro más cerca de la naturaleza.

Orgullosa de mi misma por enfrentarme y superar los diferentes “obstáculos”, en cada avituallamiento o punto de control agradezco enormemente la ayuda y muestras de cariño recibido por los voluntarios y en especial a Raquel Espiñeira que fue un angel en el cielo para mí. Todos me irán informando de que Ander se encuentra bien. Sé muy bien que estará disfrutando pero me preocupa su dedo del pie.

Y así, con un pensamiento en mis dolores (esto es otra historia…) y otro en Ander, llegaré al último control de paso (km 62) y oiré su voz. Después de comprobar que se encuentra bien y saber que ha decidido parar a esperarme para terminar esta aventura juntos, la alegría de tenerle a mi lado es infinita. A partir de aquí será otra vivencia, compartir los durísimos kilómetros que nos separan de la meta, ello nos unirá un poco más.

Ander Cangas:

La incertidumbre se apoderaba de mi durante la semana previa a la carrera, tuve una caída tonta donde me corte profundamente en la mano y me luxe el dedo gordo del pie. El simple hecho de andar me dolía, así que mi cabeza estaba en si podría tomar parte de la salida con intención de llegar, al menos, a la vía ferrata.

La primera parte del recorrido es bastante rápida, y sin complicación llegamos a Canillo, donde nos esperaba la via ferrata, muy bonita y con algún tramo desplomado interesante. La via la debíamos de ascender en un tiempo mínimo, así que nos lo tomamos con calma, charlando y disfrutando.

Nicolas Darmaillaq nos adelantó con una velocidad fulminante, justo donde el hielo hacia que tuviéramos que asegurar más los pasos que dábamos, se fue tan rápido que buscábamos la luz de su frontal y al no verla incluso pensábamos que se podía haber despeñado por la ladera helada de la montaña. Más adelante nos cruzamos con él, en el col d´arenes, bajaba rápido y con una gran sonrisa en la cara.

ander

Mi dedo del pie iba bastante bien y al pisar notaba dolor pero aguantable, comenzaba a notar la pierna derecha mas cargada debido a los intentos de corrección de los pasos para evitar el dolor, esto a la larga me pasará factura.

Compartir kms con Jordi Gamito fue fantástico, me guardo muchos detalles que tuvo conmigo demostrando ser un buen compañero, no para de hablar y cuando veía que se descolgaba un poco gritaba mi nombre dándome ánimos para seguir su ritmo. La ascensión al Font Blanca se hizo dura, el sol apretaba pero la temperatura era perfecta. Las montañas me regalaban la visión de un sinfín de cimas a cada cual mas embriagadora.

En el largo descenso me adelanta Andrew Symonds, con una sonrisa que no le entraba en la cara, veloz y ágil, pero silencioso. Cada vez me resultaba más difícil llevar buena pisada y mantener el ritmo. Una bajada tan larga para el pie no venía bien pero, mi mente se encontraba distraída recordando que unas horas antes mis sueños se encontraban ocultos por un mar de dudas casi pensando en ni siquiera tomar la salida y ahora me encontraba deslizándome por un terreno hermoso y afilado de roca.

andy simmonds

Llegamos a La Coma d´Arcalis, km55, los gritos y ánimos de todos los voluntarios me hacen sentirme protagonista de esta aventura espectacular. Alex Berruezo me tumbó en la camilla y me dio un masaje en los gemelos que me dejo como nuevo. Pero ya sabemos que la cabeza en este tipo de pruebas es el 90% y también tuvo la grandeza de saber utilizar las palabras adecuadas.

A partir de aquí comencé a sufrir mucho dolor y cansancio, me alcanza Nicola Bassi, seria el km 58 y viendo lo poco que quedaba empezamos a pensar que el monte que teníamos a la derecha era el Pic Coma Pedrosa, Nicola y yo hablábamos con el corazón no con la razón, no éramos conscientes de lo que nos quedaba por recorrer, “Nicola, el refu esta ahí abajo, le decía yo, y él, con un rostro de seguridad infinito me decía , lo sé, lo sé”.

Llegamos al Pla de l´Estany, donde viendo la rampa en ascenso que teníamos que acometer decidí parar y sentarme al sol. Aquí, no recuerdo los nombres, pero tuve un trato mas que agradable, los ánimos del equipo de voluntarios y el trato recibido están grabados en mi memoria, no sabré como agradecer las atenciones y preocupaciones mostradas hacia mi persona.. Me informaron de cómo se encontraba Sonia y que su sueño y su carrera continuaba. Me lo tome con tranquilidad, me arroparon con un saco de dormir y me metí en la tienda durante alrededor de 2horas y media. Decidí, que si ella se encontraba bien para seguir, acabaríamos juntos. Como tantas rutas en la montaña hemos realizado, sin pensar en la posición, simplemente en terminar un proyecto que habíamos comenzado unas horas antes en una despedida con un gran beso, y la frase de siempre, disfruta mucho. Esta vez con más razón dado que las montañas mágicas de Andorra nos han robado el corazón, en un trazado difícil, bello, con una amanecer cautivador, capaz de llevarnos donde él quiera, e instarnos hacer la mayor locura posible . Sonia cuando me ve sonríe, y me grita “que alegría”. Alegría la mía el ver ese pilar central de mi vida sonriendo y con una fuerza enorme para continuar bailando por estas montañas mágicas bañadas por un fino manto blanco, eso sí conmigo como pareja de baile como tantas otras ocasiones.

otru

Llegamos a la Collada Dels Forcats, anocheciendo e hipnotizados con la belleza del paisaje encendemos el frontal y en la bajada nos cruzamos con el único asturiano que participa, Aitor Izquierdo, la humildad y fortaleza las tiene gravadas en la mente, sin hacer ruido ha terminado una de las pruebas más duras del panorama internacional, por no decir la que más, alguno le preguntaba si es atleta de Raid Ligth, él humildemente sonreía avergonzado, eres muy grande amigo, ojala cualquier marca de montaña tuviera la suerte de ser representada por ti. Comenzamos a subir Roca Entrevesada, nos animamos hablando sobre proyectos futuros, pero esta vez no están relacionados con la montaña, más bien con gastronomía y el relax. Bajada vertiginosa, una más, con hielo y algunos tramos de cuerdas para por fin afrontar el ultimo ascenso reseñable a la montaña mas alta de Andorra, Pic Coma Pedrosa, mágica. Llegamos despacio pero nos fuimos rápido, por un camino de fácil descenso hacia nuestro ansiado Refugio de Coma Pedrosa. La llegada es emotiva y salen a recibirnos. En la montaña las posiciones, tiempos y clasificaciones quedan en un tercer plano, aquí lo que cuenta es la experiencia vivida, el camino recorrido. Parte de los voluntarios están allí, Carles y Matt, principales culpables de esta locura con su sonrisa, nos abrazan, comprenden lo que sentimos porque también sueñan con la montaña. La cena en el refugio es excelente, al lado de la chimenea, compartiendo experiencias vividas con los participantes que están igual que nosotros, sintiéndonos tremendamente felices. Nuestra alma se encuentra en paz pero nuestro corazón late de forma violenta recordando la experiencia. Tenemos sueño y dormimos preguntándonos…. Y ahora que? La respuesta es fácil, ahora seguiremos soñando porque mientras lo hacemos somos libres y solo tenemos una obligación impuesta, vivir con pasión aquello que nos hace emocionarnos. Todos los que nos encontrábamos allí teníamos algo en común, nos unía un sentimiento y una pasión, la montaña. Habrá una entrega de premios, pero una vez más, será especial. Sin micrófonos, sin sobres, sin subirse a ningún palco. Una piedra y unos originales trofeos serán suficiente. Todos nos sentimos ganadores, tanto organizadores y voluntarios como participantes. La bajada caminando hasta Arinsal nos servirá para seguir estrechando lazos entre todos.

Fotos Jordi saragossa y Els 2900 Alpine Run