Una vez más, me marcho de Santa Cruz con la miel en los labios, no sé muy bién si por la clasificación de la carrera o por la ostia que me pegué contra la colmena bajando pa Primout…

El caso es que mí cúmulo de despropósitos en las carreras ya empieza a preocuparme, más teniendo en cuenta que las preparo como nadie y como no podía ser de otra manera, el viernes ya me planté en Santa Cruz del Sil para reconocer el terreno y que mejor lugar que el Bar Changuita donde tuve interrogando a Elena animosamente hasta que llegaron Monchu, El chino, Pili y Enrique y entre cervecina pa,cá y cervecina pa´llá, al final no reconocía ni el recorrido,  ni a una foca de un jilgueru.

El casu es que el sábado era el km vertical y por allí me deje ver pa que me tomaran la matrícula vamos. Venían los Padua de Colombia y con ellos estuve midiéndome un poco. Pa acojonalos les dije que yo era la leyanda del Trail, el Ronaldinho de les mampares…..al final estuvimos contándonos chistes y descojonándonos todo el día. Qué animaos oye….

Y llegó el gran día, la carrera Alto Sil. A las 8 la mañana aquel pueblu parecía un avisperu de gente, carrerines por aquí, calcetines de colores, gente con la cara morada de lo apretades  que llevaban les malles de compresión, lo típicu, vamos.

Yo minimalista como siempre, con mi gorra de phoskitos , mis mallas de bolsa de naranjas, y unos manguitos de hello kitty que me había prestao Santi Obaya. Y sobre todo mi amuleto de la suerte que es un rodamiento de mampara que me hace inexpugnable.

Esta carrera me pega que iba a ser muy táctica por lo que me coloco a mitad del grupo pa no levantar sospechas y en cuanto dan la salida les dejo que cojan unos metros, los primeros km tardo en calentar siempre pero, ay amigo, sobre el 4 aumento el ritmo y ya me pongo a la altura de Zaid, le toco el hombro por la izquierda y cuando se gira, le adelanto por la derecha en un pis pas, estrategia pura, sigo avanzando y le doy alcance a Saul  que no da crédito. Entonces le pregunto:” oye,¿ tú tienes mampara?…. porque hay un antes y un después, no sé si lo sabes. Nunca serás un gran campeón si no tienes una, serás uno más, mira a Uxue se la vendí yo y se llevó el rasca y gana de la once el otro día.

El pobre se quedó tan hundido, que se desmoralizó y cedió unos cuantos puestos así que me quedé solo en cabeza, unos metros más y a la altura de unas cabañas había una empalizada de piedras de unos 4 metros de altura, “esto debe ser el muro”, joder ,estuve casi media hora pa intentar subirlo pero ni pa dios, cuando me quise dar cuenta ya estaba por la mitad del pelotón, por lo que una vez más entraba en juego la épica en mi cabeza,para eso soy la ostia, tengo una capacidad de concentración innata. Por ejemplo, cuando tengo hambre, me concentro, me como un bocadillo chorizo, y se me quita el hambre. Así, sin más.

El caso es que me concentro, acelero el ritmo, voy dejando atrás rivales hasta que alcanzo una vez más a los gallos de la carrera que en cuanto les paso como una insolación los dejo a todos abatidos, a unos de fresa , a otros de vainilla, en fin, abatidos. Llegamos al muro Merillas, Zaid, Santi y yo en cabeza y entonces es cuando doy el hachazu y paso de ser líder al puestu 284 de una tacada, con dos cojones…. La gente estaba flipando, “ostias menudu maquinón”  “Jódelu, vaya talentu” “menuda gacela”. El hecho ye que cuando  llegaba a línea de meta,  tuvieron que pararme entre 5 pa no llevar por delante el arcu de meta de la velocidad que traía.

En fín, una vez más rozando el pódium a casi dos horas de Zaid….cagon rooooos, esta vez por pocu.