joelLa primera edición de la Goldsteig Projekt 500 ya tiene vencedor, se trata de Joel Jaile Casademont, a quien hemos estado siguiendo en Runner’s World España desde que el pasado sábado 27 de Septiembre partiera desde Marktredwitz y con el objetivo de recorrer los 661km y superar los 19.000 metros de desnivel positivo que le separaban deNeunburg  vor dem  Wald.

Este gerundense especialista en ultra-mega carreras por montaña y con un palmarés y experiencia bastante considerable (16 y 22º en el Tor des Geants 2012 y 2013, respectivamente o 5º en The Spine Race de este año) ha sido el más resistente y rápido de entre los 33 participantes que se han aventurado a enfrentarse a la denominada Ultra Trail más larga de Europa.

Junto a su amigo y compañero de fatigas Eugeni Roselló partían como serios aspirantes a llevarse la victoria y la verdad es que desde el pistoletazo de salida ambos siempre estuvieron en posiciones delanteras. Tan sólo Jin Cao les inquietó levemente durante el primer día y medio pero posteriormente fueron  los españoles quienes pusieron las cosas en su sitio sacándole de punto en los siguientes controles de paso. Así, en los primeros 200 kilómetros el dúo español invirtió poco más de 33 horas y a partir de aquí no hubo más líderes que ellos. Y es que a su paso por el control número 5 y tras 260km, conseguían una tranquilizadora ventaja de más 3 horas sobre el corredor chino.

Eugeni y Joel seguían desgranando este largo trazado al tiempo que iban metiendo distancia de por medio entre ellos y sus rivales. En este sentido y a su llegada a Passau, km 429, la diferencia entre ellos dos y el tercer clasificado ya era de 7 horas. Jin Cao había caído a la 4ª plaza y ahora era el alemán Matthias Schramn quien estaba en posición de podio.

Pero La Goldsteig Projekt 500 no estaba siendo ninguna tontería para nadie, y tras 4 días de carrera llegaban malas noticias desde Alemania:Eugeni Roselló se retiraba. Tras llegar al control número 8 y con 430km en las piernas, sus pies y rodillas estaban ostensiblemente inflamad@s. Intentó recuperarse y correr de nuevo pero tras recorrer 14 kilómetros más, vio que aquello no tenía sentido. En aquellas condiciones era imposible completar los más de 200km que todavía tenía por delante.

Estas eran las declaraciones de Eugeni horas después de su retirada:

‘Estoy mejor gracias a los ánimos de los aficionados. Hasta el km 430 he ido muy bien de ritmo haciendo un buen equipo con Joel. Al pararme en este control se me han inflamado los pies, la zona tibial y las rodillas. Ha sido todo muy rápido y no entendía nada. Me ha pasado algunas veces pero no nunca de manera tan bestia como esta vez. Estoy un poco triste porque me sentía fuerte y motivado pero ahora toca recuperarse para volver a correr kilómetros y kilómetros. ¡Ahora toca seguir, apoyar y animar a tope a Joel!’

Estas son las cosas del ultrafondo, donde la falta de sueño, el machaque de las articulaciones y sobre todo el desgaste metabólico del corredor hacen que sus cuerpos se queje de alguna manera y en ocasiones tenga que tomar dolorosas decisiones.

Tras esta penosa circunstancia, Joel Jaile se quedaba cómo líder en solitario y con todavía 230 kilómetros por delante. Más motivado si cabe y con ganas de dedicarle la victoria a su amigo Eugeni, Jailé fue cabalgando sin prisa pero sin pausa, siendo capaz de llegar al penúltimo control, Pilgramsber – km 568- a las 7:10 de la mañana del viernes y como líder destacado. Tocaba reponer fuerzas, descansar y mentalizarse para losúltimos 93 kilómetros. Si esta ya es por sí sola una distancia considerable, imaginad con 140 horas en las piernas. Eran muchos, muchos kilómetros. Kilos y kilos de paciencia, altas dosis del ‘seny catalán’ y sobre todo mucha motivación serían necesarios para finalizar este reto y poderle dedicar a su compañero la victoria. Precisamente de esto hizo gala el catalán cuandodeclaraba esto a la organización, lo hacía tras más de 560kms y mientras tomaba un generoso desayuno:

‘Me siento bien pero cansado. Tengo pensado descansar unas dos horas y luego ponerme en marcha. Intentaré correr un poco, creo que lo podré hacer aunque tengo algo tocada la rodilla.  De todos modos, seguro que llegaré a meta, lo haré seguro’, declaraba un fatigado pero todavía muy motivado Jaile.

Nadie dijo que era fácil pero tal como dice Joel en su blog, ‘Un Guerrero lucha hasta el final’ y esto es precisamente lo que ha hecho esta mañana de sábado llegando a meta en primera posición y tras 170 horas y 7 minutos de esfuerzo, sin duda que algo fuera de los límites fisiológicos y mentales del ser humano.

Por cierto, no sabemos cómo se las ingeniará la organización para resolver el tema de las 168 horas (7 días) o tiempo máximo con el que los participantes debían llegar a meta. Por el momento incluso al mismísimo ganador de la prueba le ha venido muy ajustado ese margen de tiempo y será imposible que nadie más pueda cumplir con esta exigencia temporal.