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Espectacular carrera la vivida este fin de semana en la pequeña localidad de Suarías, Peñamellera Baja. La Asociación El Cantu La Jorma, junto con los vecinos del pueblo se volcaron en este acontecimiento que sin duda alguna cierra la temporada de carreras de montaña en Asturias con un sabor de boca muy dulce.

 

Un trazado duro y muy técnico sobre un total de 21 kms, con un desnivel acumulado de 3500 m. en unas condiciones climatológicas duras, con frío y algo de lluvia que contribuyeron sin duda, a convertir a todos los corredores que finalizaron la prueba en unos verdaderos titanes. La victoria se quedó en casa, puesto que el Peñamellerano Alejandro Rozalén, afincado en Madrid pero descendiente del pueblo de Ruenes, fue el más fuerte de los 199 que pisaron meta. Con un tiempo de 2:41:18, este joven de tan solo 21 años, con un presente y futuro realmente prometedor en este mundo de las carreras de montaña, se impuso a Ivan Cuesta Cuesta, del Club Liébana con una ventaja de casi 10 minutos. .y poco más a otra joven perla de la cantera asturiana como es el corredor de Avientu, Andrés García Blanco…el pequeño kupricka que llevó la voz cantante durante los primeros kilómetros de la carrera junto al rocoso Fran Piñera pero que a última hora se vieron superados por el mejor estado de forma del corredor local. Destacada también la actuación del cabraliego Rafael Remis y de otro joven valor del equipo Todovertical Claudio Díaz Castán con lo que se colaban 3 Sub 23 en las 4 primeras posiciones

paula

 En chicas la ganadora absoluta fué Paula Cabrerizo, del equipo Todovertical. Otra jovencísima  corredora Sub 23 que apunta muy alto y con muchos años por delante para demostrar su clase con la que dejó a todos boquiabiertos por la destreza con la que se desenvolvía en una carrera de estas características alpinas y que batía a una de las corredoras más en forma como Marián Zapico, corredora del Dubil  y a la reciente vencedora de la Travesera, la corredora Lebaniega Anabel Merino.

 

ricar

En fin, un carrerón espectacular que pese a llevar dos años solamente ya tiene la solera y el reconocimiento de todos los corredores que nos gustan los trazados técnicos y que nuevamente pisó nieve en la increíble cresta de La Gamonal que le da un tinte épico y espectacular a la carrera y  que cuenta con la magia del sonido de la gaita de Ricardo Soberado durante el recorrido, como si de un relato de aventuras se tratase. Por todo ello Suarías Blincapeñas es una carrera que ha calado hondo en todos y cada unos de los valientes que se acercan a esta pequeña aldea para desafíar a las condiciones meteorológicas de la comarca oriental.

 

 

La fiesta se cerró con un buen pote elaborado por Vicente que ya es tan famoso como la carrera que tiene el honor de ser la última gran carrera de cuantas se corren en  Asturias y que enarbola la seña de identidad de las carreras del Principado, carreras de montaña de las de verdad.

Larga Vida a Suarías Blincapeñas